Dos ejemplares de fresno de la zona de La Madrid y Jujuy, apenas separados por unos 50 metros, fueron macheteados por manos anónimas la semana pasada, según relata el lector Raimundo Buiatti. Da pena comprobar que se mantienen impunes hábitos como este ataque a los árboles, que son esenciales para dar sombra y oxígeno en la urbe de cemento.
Arboles destruidos
GENTILEZA RAIMUNDO BUIATTI